El sentimiento de fraude masivo que sufre la sociedad actual pone al descubierto el tema que está de fondo en toda la actual crisis: la salvaje codicia humana y la falta de ética que rige el modelo económico. Es esta ausencia de ética la que está generando el derrumbe del actual sistema. El mercado, por si solo, no puede determinar si una actividad es o no es ética.
El interes comun no siempre es compatible con el interes privado de aquellos que proporcionan los servicios y productos, quienes tienen como prioridad la “maxima ganancia posible de la manera mas eficiente”. La maximizacion de los beneficios y la optimizacion de los procesos productivos se convierte en el lema y credo de los egresados de hoy en dia. Fuera de esa logica no hay margen para pensar en terminos sociales o colectivos.
[..] “Presenciando el resurgimiento de cierto capitalismo neoliberal que subordina a la persona humana a las fuerzas ciegas del mercado” [..]
[..] Desde sus centros de poder, tal neoliberalismo a menudo impone cargas insoportables a los países menos favorecidos”. ”Por momentos se imponen a las naciones programas económicos insostenibles como condición para una asistencia adicional” [..]
[..] “Si el objetivo es globalización sin marginalización no podemos seguir tolerando un mundo en el que conviven los inmensamente ricos y los miserablemente pobres, los desposeídos privados hasta de lo esencial y la gente que derrocha impensadamente lo que otros necesitan con desesperación. Tales contrastes son una afrenta a la dignidad de la persona humana” [..]
(Juan Pablo II, en Cuba en 1998) Sigue leyendo












