
En estos dias, la ideologia economica que nos atormenta no es mas que el instrumento de quienes desean controlar a naciones y a consumidores potenciales. Nos batimos en un enfrentamiento belico entre naciones, una piscina donde nadan diferentes areas de influencia, recursos energeticos y poderes monopolisticos.
Hay oligarcas, de viejo y nuevo cunyo, que desean la destruccion de los Estados. Si no existen los Estados es mas sencillo controllar a la masa. Con un Estado debil se puede influir mejor en las regulaciones laborales y economicas. Se puede disponer de empleados a bajo coste, con menos libertad y mayor disposicion a la esclavitud.
Menos Estado significa menos proteccion publica del ciudadano y mayor fortaleza de aquellos que ya tienen y poseen. Un Estado que cede derechos y que privatiza es un Estado que cede sus obligaciones para que interes privados suplan y administren los recursos publicos. En definitiva, toda privatizacion lleva asociado un modelo de negocio que buscara plusvalias. No importara la calidad de los servicios ni si una persona puede o no afrontar el pago. El interes privado solo vela por la cuenta de resultados y por la cuota de mercado.
Los Estados y los politicos no son corruptos “per se”, ni tan siquiera existe prueba empirica que demuestre que la gestion privada es mejor o mas eficiente que la gestion publica.
Espanya no saldra adelante sin un sistema publico de garantias, sin un modelo economico cimentado en un sistema educativo de calidad, no un sistema educativo que fabrique empleados sino un sistema educativo que cree personas excelentes, criticas, capaces de pensar y de sonyar con un futuro mejor.
Espanya esta en un momento critico de su Historia, en un estado de excepcion. Es, por ello, que las politicas economicas han de aunar en la cooperacion, en la construccion solidaria de puestos de trabajos, en un tejido productivo que explote la creacion de empresas de base social.
En vez de regalar el dinero publico a la banca, en vez de conceder creditos al sistema bancario al 1%, no estaria mal que se impulsara la redistribucion de la riqueza, o de la pobreza.

En vez de “imprimir” dinero publico y darlo a intereses puramente privados, se deberia abordar la creacion de una banca publica a traves de la nacionalizacion de las Cajas de Ahorro. Dicha banca deberia actuar como motor de financiacion de nuestra economia y evitar la sangria actual.
Actuar de manera indefinida para que ninguna hipoteca termine en la perdida de la casa, sino en el cobro derivado de un alquiler vitalicio.
En vez de ver atonitos como los jovenes abandonan el pais, el Estado deberia crear cooperativas de capital publico, ceder infraestructura o dar soporte para que aquellas personas con talento, independientemente de su edad, pudiesen montar negocios o unirse para fabricar aqui lo que estamos exportando de otros paises. Reedindustrializar al pais en base al cooperativismo y al empoderamiento de los profesionales de hoy, olvidando los modos y viejos modelos de negocios, ya caducos.
Paulatinamente, el saneamiento del Estado y la potenciacion de un sistema fiscal acorde a la justicia social, enfasis en la vida de los ciudadanos y no en el crecimiento de las empresas del IBEX, una metafora que nos permita redistribuir el peso del Estado pero tambien los anyos dorados por venir.
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