Lo esencial que emerge de ese acto instanteo y esporadico al que solemos denominar oportunidad no es necesariamente la nueva via que ante nuestros ojos se abre, sino la manera segun la cual pasan a ser vistas.
Hay quienes, como Einstein, dejaron escrito que toda crisis es una oportunidad, hay quienes desafian el presente para alzarse con optimismo hacia el futuro argumentando que no hay futuro que no pase por presente alguno. Nada mas lejos de la realidad, pues toda crisis (no necesariamente economica) nos hace percibir la realidad o los sentimientos bajo un prisma de diversa incertidumbre, nubarrones que confundieran cualquier misiva que nuestro cerebro nos quisiera enviar.
Sin embargo, bajo nuestra piel, independientemente de los condicionantes que nos han inmerso en una situacion delicadica, ahi en lo mas profundo, siempre remanece como fuente poderosa el antidoto a nuestros males. La lucha por la superacion personal, motor de nuestra supervivencia mas instintiva, la garra de saberse preso de un propio destino que se puede enderezar con las dosis de paciencia y esperanza suficientes.
La inmediatez de nuestros tiempos parece maximizar por momentos la histeria colectiva, bandazos en direcciones opuestas, ausencia de sensatez y cordura de quienes olvidan que tras cada amanecer hay un sol nuevo cada dia, de quienes ejercitan el omnipresente relativismo de manera inconciente, pero de faz especulativa, de quienes sembramos la discordia del miedo como objetivo de supervivencia comun.
Oportunidad que yace como cambio cuando los principios y la voluntad propia son capaces de transformar la realidad, cuando la fuerza creadora que el propio ser humano genera en su interior es capaz de verse reflejada en arte e ingenieria, cuando nuestra accion se transforma en ejecicio constructivo mas alla del puro concepto empresarial.
La creacion que se dibuja tras cada pincelada humana. No importa las habilidades, la profesion, el impacto global que todo ello conlleve. Somos una cadena, un complejo sistema de interrelacionales donde cada cual debe aportar su granito. Todos son sumamente importantes. Por eso hay que animar, fomentar, apoyar, transmitir y escuchar a quienes en todo camino hallan un obstaculo. Empezando por la infancia como esperanza de ese cambio social que muchos justifican en acciones politicas vacias de contenido.
Pretender que una ley pueda desdibujar las estructuras mentales de una sociedad y abrir sendas de progreso social es una falacia. Es como quien teniendo un Ferrari en sus manos no tuviese conocimientos de como conducir un coche.
La naturaleza es su quehacer diario nos suele trazar muchos ejemplos dignos de mencion, pero nosotros, la raza que supo huir del mundo animal aun no ha comprendido que sin sembrar semillas, sin mimarlas y atenderlas, no se obtendra cosecha alguna.
Mientras tanto, todos son palabras.
Atte. bitdrain.



Y es que es muy cierto, si semramos semillas debemos darle todo nuestro cuidado, para q no solo germine, sino para que germine y de los mejores frutos.
Entonces animemonos unos a otros para hacer de nuestro mundo, un mundo mejor en el que podamos vivir con paz e igualdad…
saludos, buena entrada