Errar es el compromiso entre lo humano y la sensatez Noviembre 9, 2009
Posted by bitdrain in Mi vida y mi entorno, Momentos Musicales, Reflexiones.Tags: bitdrain, Faraz Khosa, Humanismo, improvisación, Ser humano, Sociedad de la Informacion, Sueños, Temas sociales
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Cierro mis ojos y veo palabras que se enmarañan. Los abro y quisiera mantenerlos en secreto, allí silenciosos, siempre austeros. Los vuelvo a cerrar y se desvelan misterios del recuerdo. Los vuelvo abrir y entonces emanan gritos de nuevo amanecer.
Ya despierto, ambos quedan dispersos en la serena calma de una embarcación que no desea remar río arriba. Extiendo las velas hacia unas ideas que otean el horizonte, ráfagas de que ilusa inocencia sondean los nuevos aires, éstos tan viciados como siempre.
Nunca supe escribir, nunca conté con argumentos que me avalaran en la prosa. No supe cómo transmitir los versos que nunca fundieron mis palabras en razones y deseos. Pero siempre mantuve la misma presencia, azotada por diferentes niveles de ausencia, siempre rodeado de un aura de ignorancia. Una marea de palabras sin destino, un final sin origen ni razón, tan sólo un simple remolino de alocadas conjeturas bien sonantes.
Infiel a mis diminutos dedos, el eco siempre era recibido con alegría y esperanza. No obstante, ese eco nunca me pertenecía. Recibía tantas interpretaciones como oídos fueran susurrados por mis palabras. Ya daba cuenta de ello la cabecera de mi anterior bitácora: “Pasa y déjate seducir por el juego ambiguo de las palabras malditas, aquellas que resuenan cuando menos te lo esperas”.
Nada era dejado al ocaso de la razón, cada mínima expresión era orquestada al unísono del más bello ejercicio de improvisación. Libre albedrío como ser, pensamiento no envenenado a fuego lento en una cacerola de paupérrimo y servil razonamiento.
Quizás mienta cuando me repito al afirmar que pocas son las verdades que como tal deben ser halladas. Quizás fantaseé al afirmar que pocas son las cosas que realmente tienen significado alguno, y que de entre ellas las de procedencia material son simple escaparate.
Errar es el compromiso entre lo humano y la sensatez de lo puramente inventado, pero errar es también uno de los elementos que nos permite crecer en valor. Errar es parte de la transformación cotidiana. Todo cambia, se transforma, muta.
Nada es inmutable. Tal y como los sentimientos y la naturaleza de las cosas varía a lo largo del tiempo, las personas también se ven sometidas a este ley natural. Nuestras ideas, pensamientos, la manera en la que percibimos y prejuzgamos. Todo cambia a lo largo de la vida de una persona. Cambios que muchos denominan madurez pero que no tienen porque ser cambios “acertados”, puesto que los cambios nunca pueden ser homologados por sí solos. El cambio es simplemente muestra del máximo exponente que representa “la vida”, su diversidad y pluralidad. Cambio es vida, aunque lo nuevo sea antiguo.
Ser limitados y mediocres es el destino de quienes sueñan con lo material que adorna su existencia.
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Para firmar esta entrada publico un vídeo de un cantante pakistaní, de nombre Faraz Khosa, cuyo tema musical recibe el nombre de Jaan Le Le.

Lo importante es hacer cosas, tener objetivos, los errores son parte del camino.
Los errores son los que más enseñan, los golpes más duros son los que moldean el caracter, pero vivir equivocandose y no obtener nada de ello o peor aun, negarse a corregir y aceptar las equivocaciones, eso, es demasiado hasta para alguien acostumbrado a la mediocridad.
Yo no cierro los ojos para pensar porque mis ideas me secuestran, prefiero hacerlo con los ojos bien abiertos y alerta.
Que tengas una estupenda semana amigo.
Muchas gracias amigos por pasar por esta humilde morada a dejar muestras de humanidad.