Resulta inédito que un Gobierno que decide crear un Ministerio de Igualdad, tan vacío de contenidos como utópico en la práctica, decida aplicar medidas que sólo favorecen el incremento de las desigualdades sociales.
El Gobierno Socialista de Zapatero lleva por la senda de la deriva desde que decidió sacar a España de Iraq saltándose todos los canales diplomáticos y dando un golpe de populismo sobre la mesa. Un proyecto que aspira a ser país no puede gobernarse a ritmo de encuestas, ni se puede faltar a la más sensata coherencia de un proyecto en busca de un rédito electoral.
La “tercera vía” de la socialdemocracia europea ha hecho aguas porque no tiene personalidad ni proyecto a ejecutar. La política económica no difiere en absoluto de lo que haría un gobierno liberal o conservador, a pesar de que el palabrerío del discurso suene a logros y avances sociales. Por ejemplo, ¿Cuál son los resultados y cómo ha sido la ejecución de la Ley de Dependencia? Mal instaurada incluso en las regiones socialistas.
Laboristas y socialistas debieran ser valientes y no escudarse en los “lobbys empresariales y demás ombligos agradecidos”. ¿Por qué no se aplican políticas fiscales progresivas?
España ha tardado en subirse al carro del aumento de impuestos. Ahora lo hace pero, tal y como anuncia el Gobierno, sólo se subirán los impuestos indirectos. ¿Hay algo más injusto, insolidario y que fomente la desigualdad como el incremento de los impuestos indirectos?
Justo cuando se habla de crear un fondo de 90 millones de euros para ayudar a la fusión de Las Cajas y “limpiar” los balances fiscales de los grandes bancos españoles, multinacionales con inversiones en muchísimos países y que probablemente hayan invertido la mayor parte del capital más allá de nuestras fronteras, justo cuando el Gobierno tiene que pedir un crédito de 17 millones por el excedente de ayudas al desempleo, justo cuando anuncia una reducción del gasto público para el próximo ejercicio….
… se nos presentan con una subida de impuestos que afectará a todos por igual. No importará si se está en situación de desempleo o si se es ejecutivo del BBVA, no importan las cargas fiscales de cada cual… sólo que todos tendremos que pagar entre un 7 y un 10 % más por comprar gasolina, alcohol o tabaco. ¿Es eso justo e igualitario? ¿Supone el mismo esfuerzo para un estudiante, un albañil o un farmaceútico?
¿Por qué no aplicar impuestos progresivos? ¿Por qué no subir los impuestos directos de forma progresiva, actuando sobre los que tienen mayor poder adquisitivo?
Subir los impuestos indirectos tendrá un efecto directo y negativo en el consumo y en el nivel de vida de las personas, es una medida regresiva si lo que se pretende es impulsar el consumo y el sector servicios. Mucho más si hablamos de unas variables deflacionistas y de unos salarios previsiblemente más bajos que los de hace un año.
Otro punto de análisis a estudiar es por qué las empresas tienen reducciones fiscales, llueva o haga sol. Mientras hubo superavit el Gobierno acumuló dinero y luego fue derrochado ayudando a entidades financieras y dando “cheques-regalo” sin ningún propósito que el rédito electoral.
Ahora, en tiempos de crisis, son las familias, pequeñas empresas y los ciudadanos los que sufren las consecuencias, los que pierden sus trabajos, son sus hijos los que no pueden estudiar, los que ven como a pesar de ser las víctimas son también los que deben esforzarse por salvar un modelo injusto, nefasto y radicalmente antidemocrático.
Realmente puede que suene extremista pues la visión imperante es incuestionable en los medios y nadie se pregunta el por qué de las cosas, no se cuestiona si hay alternativas o no. Parece que hay una “verdad” que se da por hecha, sin más.
Un despropósito que hará que vuelvan a amanecer las ganancias, pero esas no se devolverán a través del reparto de un dividendo, ni aumentando los servicios sociales, sino con un nuevo ciclo virtuoso de consumismo y materialismo.
En este entorno de turbulencias se dice que el PP recibirá 8 millones por el resultado electoral, el PSOE otros 7 millones. ¿Por qué deben ser los partidos políticos financiados y subvencionados por todos los ciudadanos, por el Estado? ¿Qué hacen los partidos y sindicatos con las subvenciones? ¿A quién rienden cuentas de sus métodos y gestión? ¿A los ciudadanos?
¿Por qué tenemos que financiar un modelo de partitocracia al que denominamos Democracia, cuando los partidos que gobiernan no son estructuras democráticas? Muchos reclaman por la no-transparencias de las “cuentas de la Casa Real”. Y me pregunto, ¿por qué no reclamamos transparencia a los partidos, ONGs, sindicatos y demás entes que viven de la solidaridad del pueblo?
Por tanto, me pregunto… ¿es eso socialismo, democracia, progreso, igualdad o avance social?