Desnutrición crónica y la lucha contra la pobreza Febrero 4, 2009
Posted by bitdrain in Critica y Politica, Save The World.trackback
No cabe duda de que una de las amplias barreras al desarrollo de los países no industrializados se halla en la malnutrición infantil. La desnutrición crónica es uno de los efectos más dramáticos del significado de pobreza extrema. Se considera desnutrición crónica cuando el organismo no tiene los aportes calóricos y proteínicos suficientes para la realización de ninguna actividad física o intelectual. Una condición preocupante y aniquilante de toda sociedad, fenómeno que cada año mata a centenas de miles de niños.
Numerosos son los organismos internacionales consciente de tan indignante situación. Hablamos de instituciones globales del orden de la FAO, la ONU o el Banco Mundial. Instituciones más que criticadas por su relativa hipocresía e ineficacia de acción a la hora de responder a conflictos globales.
El hambre y la pobreza son la semilla del mal de este planeta, el verdadero reto, mayor aún que el terrorismo internacional, más preocupante que la crisis de fe o la inmoralidad decadente de la siempre eterna sociedad Occidental.
Según la Organización Mundial de la Salud, un grave riesgo a menudo desapercibido es la acumulación en los suburbios o zonas rurales de niños que subsisten y pasan con éxito la barrera de los 5 años. Sin embargo, un alto porcentaje afronta un fenómeno de desnutrición que los marca para toda su vida. Se trata del restraso del crecimiento y una composición física débil propensa a enfermedades.
Según la UNICEF, países como México (13% de desnutrición infantil) o Perú (llegando a ratios del 35-40% según áreas) tienen por delante un reto en el que las élites no parecen prestar demasiada atención. Un ejemplo claro del negativo impacto económico es que Perú se dejó un 3% de su PIB (2,5 millones de dólares) debido a los niveles de distribución crónicas de los niños menores de 2 años. Esa es una cantidad ridícula para nosotros, pero no para una nación pobre.
La ONU en su agenda marcó hipócritamente hace unos años los Objetivos para el Desarrollo del Milenio, y digo hipócritamente porque una persona se compromete a una tarea su palabra y honor debe ir en línea con conseguir los objetivos marcados. Perdonad la osadía pues bien es sabido que detrás de estas iniciativas hay personas nobles que se emplean con gran esfuerzo y dedicación. La promeza que se hicieron 189 países de este planeta fueron los de erradicar la pobreza extrema y la pobreza antes de 2015, que para no llevarnos a engaño sería… en primer lugar; reducir a la mitad el porcentaje de personas cuyos ingresos son menores a un dólar diario y en segundo lugar; Reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen de hambre.
A un servidor le parecen objetivos vergonzosos pero lo cierto es que desde se firmara esa declaración allá por el año 2000, la situación ha ido increscendo. Incluso vivimos el pasado año una crisis de hambruna a escala global. La desnutrición es una emergencia silenciosa e invisible que impone un tributo terrible sobre los niños y sus familias.

Lucha contra la pobreza
Las causas de la desnutrición son numerosas y enumeradadas a continuación: la falta de alimentos, la persistencia de enfermedades que pueden prevenirse como las enfermedades respiratorias, diarreicas, la atención deficiente, los hábitos insalubres y la falta de agua potable, tienen una relación directa con más de la mitad de los 12 millones de muertes de niños menores de 5 años que ocurren cada año en los países en desarrollo. ¿Esa mortandad no es mayor que la de las guerras? ¿No es más preocupante que la atención mediática del conflicto palestino-israelí?
La FAO declara en su website que los agricultores de las zonas rurales deberían realizar un esfuerzo para desarrollar un aumento de la productividad que haga a las regiones sostenibles. Un comentario de lo más lógico y apropiado de lo que la Sociedad Industrial puede dar ejemplo. Según la FAO, datos de 2003, estos son los países con mayor desnutrición crónica. Se indica el número de millones de personas que la padecen. Por cierto, curioso sería representar en un gráfico la Obesidad de los Países Industrializados…
India………………….. 198,0 millones
China………………….. 150,0 millones
Bangladesh………………….. 43,1 millones
Republica Democrática del Congo………………….. 37,0 millones
Pakistan………………….. 35,2 millones
Etiopía………………….. 31,5 millones
Tanzania………………….. 16,1 millones
Philippines………………….. 15,2 millones
Brazil………………….. 14,4 millones
Indonesia………………….. 13,8 millones
Vietnam………………….. 13,8 millones
Thailand………………….. 13,4 millones
Nigeria………………….. 11,5 millones
Kenya………………….. 9,7 millones
Sudan………………….. 8,8 millones
Mozambique………………….. 8,3 millones
Corea del Norte………………….. 7,9 millones
Yemen………………….. 7,1 millones
Madagascar………………….. 7,1 millones
Colombia………………….. 5,9 millones
Zimbabwe………………….. 5,7 millones
México………………….. 5,1 millones
Zambia………………….. 5,1 millones
Angola………………….. 5,0 millones

Mi querido Bitdrain con conocimiento de causa te digo que con lo que desechamos nosotros en nuestros hogares, aquellas sobras de comida que las tiramos a la basura, o aquellos restos que dejamos en los restaurantes, comerían muchos niños en sud América, demasiados inocentes, que no han pedido nacer en un país en extrema pobreza.
Un abrazo amigo
sin ir muy lejos soy testigo de esta situación cada día, en mi escuela gente que llega en autos de lujo, compañeros que comen en las cafeterias solo por comer mientras hacen vida social…de regreso a casa los niños descanzos en la calle con sus barriguitas redondas pero vacias de alimento, y las patrullas nuevas y ostentosas circulando por todas partes, vigilando que no se desaten el vandalismo y los actos criminales en las zonas marginadas de la ciudad….y los criminales son los que eligieron el modelo y marca de las patrullas….:(
Hola Marianna, eso que cuenta es muy triste pero es una realidad que muy pocos desean entender.
Es una lástima que las cosas sean tal y como son cuando hay recursos para todos, para que todos seamos felices.
Gracias por pasarte por acá.