Extractos de una entrevista realizada a Asensio Iguarán en LaProvincia, misionero en Malí.
¿Cuáles son los proyectos de Manos Unidas para el presente año y con motivo de su 50 aniversario?
– Manos Unidas trabaja para combatir las causas del hambre; para sensibilizar, en este caso, a la sociedad canaria; y para recaudar para realizar distintos proyectos en función a las necesidades concretas. Manos Unidas realiza en Malí los proyectos de: ayudar con microcréditos a las mujeres de los poblados que han creado cooperativas que necesitan inversiones para sacar agua, vallar las fincas y para la irrigación de las mismas; también respalda la compra de molinos para el mijo y la maíz; y para la creación de tres aulas para alfabetizar a los niños.
¿La crisis financiera y económica que afecta a países del Primer Mundo también azota a África?
– Repercute a todos, sobre todo por la subida de los precios de los alimentos. Existe una gran desigualdad al subir lo cuesta el pan y la leche, al tiempo que bajan los precios de lo que ellos producen, como el algodón y el cacao. Por eso aumentará el hambre en el mundo, en el que hay unos 960 millones de personas que lo sufren en la actualidad.
¿Qué le dice a un joven de Malí que desea venir a Europa en un cayuco?
- Hay muchos que me piden papeles o trabajo al ser yo español. Yo les desanimo y también a sus familias, pero luego se enfadan y me acusan de que no los quiero ayudar. Es verdad que ellos en España ganarían en un mes lo que cobrarían en uno o dos años en su país (el sueldo mensual en Malí es de unos 50 euros), pero la realidad es otra. El hermano de un cocinero me llamó desde Madrid. Después de cruzar el desierto y de saltar la valla de Ceuta, logró llegar a la Península. No consiguió los papeles y de vez en cuando consigue algún trabajillo. Padece también la crisis. Vive mal, con miedo a la expulsión y echando de menos muchas cosas que dejó en su país. Él no animaría a otros a seguir sus pasos. Muchos se aprovechan de ellos en relación a la regularización.

