Como ya se han encargado de decirnos nuestros admirados políticos, hoy comienza el tiempo donde reclamarles es lícito pues es cuando escuchan. Señores con pose seria o con sonrisa animando al voto debido a su gran importancia para nuestra sociedad.
Estas serán las segundas municipales a las que asisto como votante, a mis 24 años he visto gobiernos populares y socialistas. Presencié cuando Felipe se fue y como la sombra de la Gaviota lo iluminaba todo, vi como un verde e inmaduro ZP llegaba al poder… pero tras esos simples cambios no veo que la situación mejore en demasía, cansado de que los jóvenes no tengan oportunidades, cansado de que no se anime al joven ser joven, cansado de que se asocie a los jóvenes con la inmadurez, los excesos, el alcoholismo, o quien sabe que más…
Mis ideales están ahí y no cambiarán tan fácilmente pero actualmente me debato en una posición de duda súbita. ¿Realmente se merece alguno de nuestros políticos mi voto? ¿Merece este sistema que “pierda mi tiempo” ejerciendo mi derecho al voto? Puede sonar duro y habrá quien presuma de demócrato, pero dudo que haya alguien que pueda darme lecciones sobre eso y mucho en un país con tantas desigualdades sociales, tanto estancamiento moral, con una mentalidad hiriente y una situación económica aparentemente positiva y lo más preocupante, con tanto deficit democrático.
Lamentablemente la izquierda en Europa está siendo desplazada del mapa, pequeños reductos en Italia y en España y ambos con atenuantes por justificar… ¿Cómo puede la derecha hacerse con el voto del común? ¿Dónde está la izquierda? ¿Dónde el verdadero socialismo?
Anecdóticamente, es lícito gastar tanto dinero en cartelitos para ensuciar nuestras calles, es moral gastarse el dinero en este tipo de cosas cuando la imagen que requiere el pueblo es otra…
El voto del día de hoy se lo concedo a Izquierda Unida Canaria, que aunque desconozco su programa y su estrategia, ha argumentado que su presupuesto para la campaña será humilde, en torno a los 30.000 € (Tampoco es que necesiten más para llegar a su previsible 2,5% de la población que le vota normalmente en Canarias).